miércoles, 26 de noviembre de 2025

La planta de plástico que hace lo que puede.

He llevado a mi cubil una planta de plástico. Y un cartel del 25N para quitar un poco el aire a hospital vacío del local recién reformado. Aún no hemos sido capaces de habitarlo plenamente. 
Queda feo, pobre, estéril. Una vez allí hubo ilusión. Ahora sólo queda la certeza de una costosa rutina insoportable y carente de brillo. 
Ay si hubiera tenido ese rincón cuando mis ganas estaban intactas. Llega demasiado tarde. La ilusión ya se ha ido. Todo el mundo sabe cuál es el siguiente paso.

Te doy la bienvenida.

 



Hay finales que no avisan. Simplemente llegan, como un apagón inesperado en mitad de una noche cualquiera.
Eso me pasó con mi antiguo blog: un rincón que me acompañaba desde 2008, lleno de palabras que eran más que palabras. Eran huellas. Eran yo.

Un día funcionaba y, al siguiente, dejó de abrir. Sin ceremonias. Sin una despedida mínima.
No voy a señalar culpables —aunque alguna punzadita sí merecen—, porque al final lo que importa no es el fallo técnico, sino lo que queda suspendido en el aire cuando un espacio tan vivido se cierra de golpe.

Durante unas horas me dio rabia.
Durante otras, melancolía.
Y luego pasó algo parecido a lo que ocurre en física cuántica: el momento se abrió en dos posibilidades simultáneas. Una era aferrarme al pasado. La otra, colapsar la función de onda y avanzar.

Así que aquí estoy. Estrenando casa.
Con la nostalgia justa, la necesaria para honrar esos años de escritura, pero sin dejar que pese más de lo debido. Lo escrito no está perdido del todo: sigue en mí, en lo que aprendí, en lo que cambió, en lo que soy ahora.

Este nuevo espacio nace desde ese equilibrio extraño entre lo que se va y lo que viene; entre lo que se recuerda y lo que aún no sé que voy a escribir.
Un pequeño salto cuántico hacia lo desconocido, sin dramatismos, con un punto de humor y con muchas ganas.

Si el pasado es la memoria, el futuro es la posibilidad.
Y a mí las posibilidades siempre me han gustado.

Bienvenidas y bienvenidos a Principio de Incertidumbre.

Le he pedido a JJ que haga los honores de iniciar esta nueva etapa. 
No tengo muchas esperanzas de recuperar mi antiguo blog  .  Wordpress decidió de repente negarme el acceso y dejarme con diecisiete años de textos flotando por el ciberespacio, sin posibilidad de acceder de nuevo. Creo que no soy la primera a la que le ocurre. Pero como dice JJ, sin dramatismos. Me mudo de casa virtual y sigo. 

La planta de plástico que hace lo que puede.

He llevado a mi cubil una planta de plástico. Y un cartel del 25N para quitar un poco el aire a hospital vacío del local recién reformado. A...